Cómo detectar y corregir errores posturales causados por un calzado inadecuado
La postura no solo depende de la espalda o de la musculatura: empieza en los pies. Un calzado demasiado estrecho, rígido o con el talón elevado puede alterar la alineación del cuerpo y generar molestias en rodillas, cadera o zona lumbar. Detectar estas señales a tiempo es clave para evitar problemas a largo plazo.
Señales de que el calzado está afectando tu postura
1. Dolor en la planta del pie o en los dedos
Los zapatos estrechos o con punteras comprimidas modifican la posición natural de los dedos, sobrecargando el arco y favoreciendo juanetes o dedos en garra.
2. Tensiones en rodillas y cadera
El desnivel del talón (“drop”) cambia la biomecánica de la marcha, obligando a las articulaciones a compensar y generando molestias.
3. Dolor lumbar o fatiga al caminar
Las suelas rígidas limitan el movimiento natural del pie y transmiten más impacto hacia la espalda.
4. Pérdida de equilibrio o sensación de inestabilidad
Cuando el calzado no permite sentir el suelo, disminuye la propiocepción y se altera el control postural.
Consecuencias a largo plazo
El uso continuado de calzado inadecuado puede contribuir a:
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Juanetes y deformidades en los dedos
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Pies planos funcionales
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Sobrecarga en la fascia plantar
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Dolor crónico en rodillas o espalda
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Cambios en la mecánica de la marcha
Muchas de estas molestias pueden prevenirse recuperando el movimiento natural del pie.
Cómo corregir estos errores posturales
1. Elige calzado que respete la forma del pie
Una puntera amplia permite que los dedos se abran y aporten estabilidad.
2. Reduce progresivamente el drop y la rigidez
Las suelas finas y flexibles favorecen una pisada más natural y evitan compensaciones.
3. Fortalece la musculatura del pie
Ejercicios sencillos de movilidad y propiocepción ayudan a mejorar el equilibrio y la alineación corporal.
4. Realiza una transición gradual hacia el calzado barefoot
Cambiar de golpe puede generar sobrecargas. La progresión es clave para adaptarse bien.
En Garós acompañamos este proceso con modelos que respetan la anatomía del pie y ayudan a recuperar una postura más natural en el día a día.
Conclusión
La postura comienza por los pies. Identificar a tiempo si el calzado está afectando tu alineación permite prevenir dolores y caminar de forma más saludable. Con el calzado adecuado y una transición progresiva, mejorar la postura es posible.
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