¿El calzado puede afectar al equilibrio?

Si alguna vez has notado falta de estabilidad al caminar, puede que el problema no esté solo en la edad o la forma física.
El tipo de calzado que utilizas influye directamente en tu equilibrio.

El pie es tu sistema natural de estabilidad

El pie contiene miles de receptores nerviosos que envían información constante al cerebro sobre la posición del cuerpo.
Este sistema, llamado propiocepción, nos permite adaptarnos al terreno y mantener el equilibrio.

Cuando caminamos descalzos o con un calzado flexible, el pie trabaja de forma activa y estable.

¿Qué ocurre con el calzado convencional?

Muchos zapatos actuales tienen:

  • Suela gruesa y rígida

  • Drop elevado (talón más alto que la punta)

  • Puntera estrecha

Esto puede provocar:

  • Menor sensibilidad al suelo

  • Menor activación muscular

  • Desplazamiento del centro de gravedad

El resultado puede ser una sensación de menor estabilidad al caminar.

¿Puede ayudar el calzado barefoot?

El calzado respetuoso se caracteriza por:

  • Suela fina y flexible

  • Drop 0 mm

  • Puntera amplia

Estas características permiten una mejor activación del pie y una pisada más natural, favoreciendo la estabilidad.

No es una solución milagro, pero puede ser un factor importante si buscas mejorar tu equilibrio.

Conclusión

Si sientes inseguridad al caminar, revisa tu calzado.
La estabilidad empieza en los pies.

En Garós trabajamos con calzado barefoot diseñado para respetar la función natural del pie y favorecer una pisada más estable.

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